Las cinco brochas básicas para uso personal
Si te maquillás para vos y querés pocas brochas que resuelvan casi todo, quedate con una de base, una de polvo, una de rubor o contorno, una de sombras y un pincel de precisión.
1. Base
Una brocha de base de fibra densa y suave te da una piel pareja y sin marcas. Puede ser plana, tipo kabuki o angulada.
2. Polvo
Grande y esponjosa, para sellar sin cargar. Una buena brocha de polvo es la que hace que el maquillaje dure y se vea natural.
3. Rubor y contorno
Una brocha angulada o con punta tipo domo sirve para las dos cosas: esculpir los pómulos y aplicar el rubor con un degradado suave.
4. Sombras
Una brocha ovalada o de lengua de gato para difuminar y evitar cortes duros en los párpados.
5. Pincel de precisión
Pequeño y firme, para delinear, corregir y aplicar color en zonas puntuales.
¿Cómo sumar más adelante?
Cuando ya domines este kit, podés agregar una brocha para iluminador, una para corrector de ojeras y un pincel para cejas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar una sola brocha para todo?
Se puede, pero los resultados mejoran cuando cada producto tiene su brocha.
